fbpx

Mireia Jubany

“Mi problema era que no podía apoyar el pie en el suelo. Incluso tuve que utilizar muletas por el dolor. Mi médico especialista me diagnosticó que tenía un espolón calcáneo en el pie, es decir, una calcificación en el talón. Y tuve que reducir drásticamente mi actividad deportiva y mi ritmo profesional. Al empezar un tratamiento, mi fisioterapeuta me recomendó Crema ECA, y empecé a utilizarla. El resultado fue espectacular desde el primer día. Mi dolor desapareció en dos meses. Ahora han pasado ya dos años y, a día de hoy, no he vuelto a tener ningún dolor en el talón. Y sigo haciendo todas las clases dirigidas y mi actividad deportiva profesional con total normalidad. Para mí, Crema ECA fue como un milagro… fue mi salvación”.